Información General
Presentación de la Escuela de Fisioterapia
Misión

La Escuela de Fisioterapia de la Universidad Industrial de Santander tiene como misión la formación de fisioterapeutas autónomos, que fundamentan su actuación ética, investigativa y profesional en: la construcción y apropiación del conocimiento,  la capacidad crítica y reflexiva, la tolerancia y la responsabilidad, para que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de las personas y comunidades, mediante la prevención de las alteraciones del movimiento, habilitación, recuperación y optimización de su capacidad funcional, para favorecer su desarrollo biológico, psicológico y social.

Sustenta su misión en las cualidades humanas de las personas que la conforman y en su compromiso con la institución y la sociedad, así como en la actitud pedagógica dialógica y científica de sus docentes.

 
Visión

La Escuela de Fisioterapia se proyecta para el año 2018 como unidad académica y administrativa que desarrolla las funciones de docencia, investigación y extensión de manera articulada con las políticas gubernamentales, institucionales y acorde con los principios de alta calidad establecidos para la educación superior.

La vigencia social del programa se manifiesta en el servicio a la comunidad e integración a su proyecto cultural,  lo cual depende del espíritu ético, moral, científico y humano de la comunidad académica, que  mediante la formación avanzada y el  ejercicio de una conducta profesional  y solidaria interviene en el destino de la región y del país. 

Forma parte de la modernización institucional que facilita el desarrollo de una pedagogía apoyada en las tecnologías  del momento, actuando como investigadores del movimiento corporal humano, incidiendo sobre la salud, la enfermedad, y las acciones terapéuticas y a través de líneas de investigación definidas que validan los campos de desempeño profesional y  sustentan los postgrados ofrecidos, con el apoyo de programas nacionales e internacionales.

Orienta sus acciones a la promoción de la salud, prevención de la enfermedad y a la asesoría científica de las empresas o instituciones que ofrecen servicios y/o productos relacionados con el movimiento humano.

La calidad del programa ofrecido por la Escuela se evidencia en la acreditación de alta calidad y en el posicionamiento de sus egresados. 

 
Reseña Histórica

La carrera de fisioterapia inició en la región nororiental colombiana en el año 1963, siendo el segundo programa formalmente ofrecido en el país por parte de la Universidad Femenina de Santander. Esta universidad se creó por medio de la ordenanza emanada de la Asamblea Departamental, número 017 de 1962. Funcionó en Bucaramanga como un establecimiento público descentralizado, con personería jurídica, patrimonio propio y con la autonomía que la ley le concedía. Tenía por objeto el fomento de la alta cultura, la investigación científica, la formación profesional, la prestación de servicios investigativos, técnicos y sociales, orientados a elevar el nivel moral, intelectual y  económico de la mujer santandereana.

La primera rectoría de esa institución la desempeñó la señora Alicia Rico de Pinzón, quien contó con el apoyo de la Secretaria de Educación del Departamento, señora Luisa Emma Mantilla de Romero.  Ellas dieron impulso a éste y otros programas que se ofrecían en dicho claustro. Para el cumplimiento de sus fines, esta Universidad estaba constituida por las Facultades de Dietética y de Servicio Social, y por las Escuelas de Bacteriología, Fisioterapia, Delineantes de Arquitectura e Ingeniería y Decoración.

El programa funcionaba en la sede de la Universidad Femenina, situada en la Carrera 23 Nº 32-27 de Bucaramanga y su primera cohorte de graduación en 1966, estuvo integrada por 7 Fisioterapeutas. La creación de este programa obedeció a las mismas necesidades que justificaron la institucionalización de la Fisioterapia en Colombia; su objetivo era formar profesionales técnicos con duración de 3 años, cuya principal acción se desarrollaba en el campo de la rehabilitación. 

A partir de los estudios de morbilidad y mortalidad realizados en el año 1967, se justificó la creación de la División de Ciencias de la Salud en la Universidad Industrial de Santander. Para favorecer el desarrollo de este proyecto, la Asamblea Departamental recomendó integrar a la UIS, las facultades de Bacteriología y Laboratorio Clínico, Fisioterapia y Nutrición y Dietética, de la Universidad Femenina de Santander, mediante la Ordenanza N° 43 de 1965. Por su parte, la UIS agregó los programas de Medicina y Enfermería. Este plan de integración interinstitucional se aprobó mediante el  Acuerdo del Consejo Superior Universitario Número 017 de 1966.

Como reflejo del alto compromiso con la calidad educativa, el Programa desde su inicio se ha caracterizado por su intención de autorregularse, basándose en una permanente evaluación  curricular. Uno de los principales cambios se derivó del cumplimiento de los lineamientos establecidos por la Ley 9° de 1976, que transformó el nivel académico técnico a profesional universitario.

En respuesta a los requerimientos señalados en el Decreto 80 de 1980, que en ese año reorganizó la Educación Superior en Colombia,  en 1983 se realizó una evaluación del Programa, cuyos resultados justificaban la actualización del perfil profesional, por medio del cual los egresados responderían más eficientemente a las necesidades del país. Como conclusión se reorganizaron y definieron las actividades y  funciones propias del área preventiva; además se reforzaron otras áreas académicas que respaldaban el desempeño profesional en el campo docente, investigativo y administrativo.

En 1987 tras una nueva autoevaluación, se consideró importante fomentar el trabajo interdisciplinario, revisar los contenidos de diferentes asignaturas para actualizarlas, ampliar los conocimientos en metodología de la investigación, capacitar a los docentes y fomentar la producción intelectual con la publicación de textos guías para estudiantes.

En 1994 se llevó a cabo el proceso de reordenamiento de la estructura orgánica de la UIS con base en la Ley 30 de 1992 que consagra la autonomía universitaria, generando importantes cambios administrativos y dando paso a la creación de la Escuela de Fisioterapia, unidad académica-administrativa autónoma, adscrita a la Facultad de Salud.

Este cambio estructural de la UIS, se acompañó del emprendimiento de un largo y ambicioso proceso de reflexión curricular, que se concretó con la concertación del Proyecto Institucional y sus respectivos elementos: misión, visión, políticas y estrategias  generales, así como los principios orientadores de la reforma académica.

Dichos principios se centraron en: la formación integral, entendida como el desarrollo humano en sus dimensiones subjetiva, social y científico-tecnológica; la formación permanente, en respuesta al reconocimiento de la educación como un proceso dinámico; la investigación, condición necesaria para el logro de la calidad académica; la pedagogía dialógica, expresada como una relación de comunicación en la construcción del saber; la flexibilidad curricular, sinónimo de autonomía de la comunidad académica para asimilar, proponer y decidir experiencias educativas; y la vigencia social, que evidencia el compromiso de la UIS con el desarrollo regional y nacional.

En consonancia con los principios institucionales, la Escuela de Fisioterapia desarrolló  su propia reflexión y concertó los elementos del Proyecto Educativo  del Programa. Siguiendo el modelo propuesto por el Consejo Nacional de Acreditación, simultáneamente desarrolló el proceso de autoevaluación que concluyó en 1999, evidenciando la autorregulación y el cumplimiento de los estándares de alta calidad, por lo cual el Ministerio de Educación Nacional le otorgó la acreditación, según la resolución 1031 del 2000.

El impacto más significativo de la acreditación  fue su contribución al desarrollo de la autoevaluación curricular, en la que se revisaron una vez más, los diversos elementos del Proyecto Educativo del Programa. La reforma fue aprobada en el año 2.003 con la consecuente actualización del plan de estudio, cuya duración  se prolongó a cinco años. El nuevo currículo enfatiza en la formación de fisioterapeutas autónomos, creativos, responsables, que apropian y construyen el Saber profesional. El actual perfil académico tiende a reubicar contextualmente el rol del egresado, identificando nuevas oportunidades de desempeño y promoviendo el posicionamiento de la fisioterapia en el contexto de salud.