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El cáncer de cuello de útero es una enfermedad que se desarrolla en el cérvix, la parte del útero que se abre dentro de la vagina. Ocurre cuando las células se y empiezan a crecer de una manera incontrolada. Si estas células anormales no se eliminan pueden progresar y, acabar produciendo cáncer

Las Infecciones por VPH, las múltiples parejas sexuales, el nivel socioeconómico bajo, la infección por VIH; el tabaquismo, la temprana, el uso de anticonceptivos a largo plazo, la aparición de infección de transmisión sexual como el virus del herpes simple y la C. trachomatis; la inmunosupresión y la multiparidad, la no realización periódica del tamizaje citológico.

  • Sangrado vaginal anormal:

- Sangrado que ocurre entre los períodos menstruales regulares
- Sangrado después de relaciones sexuales, de un lavado vaginal o del examen pélvico
- Períodos menstruales más prolongados y más abundantes que antes
- Sangrado después de la menopausia

  • Mayor secreción vaginal
  • Dolor pélvico
  • Dolor durante las relaciones sexuales

Sin embargo estos síntomas pueden ser causados por infecciones u otros problemas de salud. Sólo un profesional de la salud puede determinarlo con seguridad. La mujer que tenga alguno de estos síntomas deberá decirlo al médico para que el problema pueda ser diagnosticado y tratado lo antes posible ,

1.4.1. La citología
Es un examen para detectar lesiones o anomalías que podrían indicar la presencia de un estado precanceroso o de un cáncer de cuello uterino como tal. Consiste en el análisis del estado de las células del cuello del útero, que se obtienen durante un examen ginecológico, a partir de un raspado cervical por distintas técnicas. El material obtenido contiene células en distintas condiciones, que son estudiadas en un laboratorio bajo el microscopio. A partir de los resultados se determina si es necesaria la práctica de pruebas adicionales, como la colposcopia y la biopsia (necesarias para diagnosticar cáncer)

¿Cómo se realiza?
Para obtener una muestra el médico o enfermera utiliza un aparato llamado espéculo, que se coloca dentro de la vagina, para separar sus paredes y visualizar el cuello del útero. Se usa una espátula de madera (similar a un bajalenguas) y un cepillo pequeño para recoger una muestra de células del cuello del útero y de la parte superior de la vagina. Las células se colocan en un portaobjetos de vidrio que se envía al Laboratorio para su análisis con un microscopio a fin de detectar cualquier posible anomalía ,

¿Qué debe tenerse en cuenta antes de una Citología?
Antes de realizar la citología debe tenerse en cuenta:

  • No realizar la prueba durante la menstruación.
  • No utilizar medicamentos administrados por vía vaginal durante los tres días anteriores a la citología.
  • Deben evitarse las duchas vaginales o el uso de tampones dentro de las 24 horas anteriores al examen.
  • No mantener relaciones sexuales con penetración vaginal en las 48 horas previas a la realización de la citología.

Seguir estas recomendaciones ayudará a tener una muestra de calidad y a evitar resultados no valorables que obligarían a repetir la prueba ,

¿Quiénes deben hacérsela?
Según la norma Colombiana se recomienda la toma de citología a todas las mujeres entre los 25 y 69 años o a menores de 25 que hayan iniciado su vida sexual

¿Con que frecuencia se debe realizar?
En Colombia se ha definido que la mujer que se haga una citología por primera vez la repita al año, si los resultados salen normales, si el nuevo examen sale igual al anterior, se recomienda que lo repita cada tres años ,

¿Cuáles son los resultados que se pueden obtener en una citología?
De cada 100 mujeres que hacen una citología, 93 tendrán unos resultados normales, 2 requerirán repetir la prueba porque la muestra fue inadecuada, 4 necesitarán seguimiento y sólo 1 necesitará tratamiento. Los resultados posibles son los siguientes:

Resultado normal: La mayoría de las mujeres tienen una citología normal, en este caso las mujeres deben continuar realizando citologías con la periodicidad que les corresponda. Un resultado normal significa que tiene una probabilidad baja de desarrollar un cáncer en los próximos 5 años.

Resultado insatisfactorio: Algunas veces los resultados de la citología no son valorables y será necesario repetir la prueba. Los resultados insatisfactorios se deben fundamentalmente a:

  • Las células pueden verse mal por sangre o inflamación
  • La muestra puede no tener la preparación o conservación adecuada
  • Puede no haber suficientes células en la muestra

Estos factores no siempre se pueden evitar, incluso con profesionales muy expertos las muestras pueden ser inadecuadas. Seguir las recomendaciones que le damos para hacerse la citología evitará muchas repeticiones. Si el resultado es insatisfactorio deberá repetir la prueba pasadas dos o tres semanas. Hay que esperar este tiempo para que las células del cuello puedan volver a crecer donde se tomó la muestra.

La segunda parte del reporte se refiere a los resultados citológicos propiamente dichos, y son:

  • Negativa para neoplasia o lesión maligna
  • Cambios Celulares Benignos
  • Infecciones como: Vaginosis Bacteriana, Tricomonas, Clamydia, Actinomises, o Herpes
  • Cambios reactivos: cambios reparativos, inflamación por atrofia, cambios por radioterapia o por dispositivo intrauterino

Resultado anormal:
Algunas mujeres tendrán una citología anormal, esto ocurre en 4 o 5 de cada 100 mujeres. Es muy importante saber que tener una citología anormal no significa tener cáncer. En la mayoría de las ocasiones, estas anomalías tienden a desaparecer espontáneamente, sin embargo, algunas veces es necesario realizar otras pruebas para conocer la importancia de estas alteraciones.

Se pueden considerar cuatro grupos de resultados en una citología anormal:

  • Las células alteradas son difíciles de distinguir de las células normales (ASCUS), suele ser el diagnóstico más común.
  • Lesión de bajo grado (LSIL) o displasia leve, son los primeros cambios en el tamaño, forma y número de células
  • Cambios asociados a VPH
  • Lesión de alto grado (HSIL) o displasia moderada o severa, son células precancerosas que se ven muy diferentes de las células normales.
  • Lesiones malignas: carcinoma in situ y carcinoma invasivo. Se habla de carcinoma in situ cuando sólo afecta a la capa de células de la superficie del cérvix y no se ha diseminado a tejidos cercanos, y de carcinoma invasivo cuando las células anormales se encuentran en capas más profundas del cérvix.
  • Si en su citología se encontrara alguna lesión es muy importante seguir las recomendaciones que se le indiquen, para evitar su progresión. Con los resultados de la citología le informarán de las pruebas complementarias que se le recomienda realizar y de donde se realizan las mismas , ,

Resultados falsos negativos y falsos positivos:
La citología es un examen selectivo de detección y, como todos los exámenes de este tipo, no es del todo precisa. Aunque los resultados falsos negativos y falsos positivos no ocurren con mucha frecuencia, estos últimos pueden producir ansiedad innecesaria.

Un resultado falso positivo de una prueba de ocurre cuando se dice a una paciente que tiene células anormales cuando en realidad las células son normales. Aproximadamente el 2% de las mujeres sanas tendrán una citología anormal y requerirán más estudios, aunque no estén enfermas.

La citología puede no detectar algunos casos de anormalidad. Un resultado falso negativo de la prueba de Papanicolaou ocurre cuando se declara que una muestra es normal, pero la mujer tiene una anomalía que no se detectó. Por esta razón es necesario repetirla de manera periódica, algo no visto una vez puede ser detectado la vez siguiente antes de que progrese. Un resultado negativo falso de la prueba de Papanicolaou puede demorar el diagnóstico y tratamiento de una afección precancerosa , ,

1.4.2. Otras pruebas realizadas

Si los resultados de citología salen anormales se ordenan la realización de otras pruebas como:

Colposcopia:
Esta prueba consiste en la visualización del cuello del útero, durante la exploración, a través de un aparato denominado colposcopio. Este es similar a un pequeño microscopio con una luz potente, que permite visualizar la vagina y el cuello del útero, para la localización de la zona alterada.

Biopsia:
Se localiza la zona afectada a través de un colposcopio y posteriormente se toma una muestra de dicha zona para ser analizada al microscopio. La biopsia permite realizar el diagnóstico definitivo de la lesión. Puede tratarse de una enfermedad benigna, de una alteración premaligna o de un cáncer preinvasivo o de un cáncer invasivo

Dependiendo de la lesión encontrada en la colposcopia se realiza

  • Biopsia con sacabocados: El médico utiliza un instrumento afilado para obtener muestras pequeñas de tejido cervical.

  • Escisión electroquirúrgica con asa: El médico usa un aro de alambre eléctrico para rebanar un pedazo delgado y redondo de tejido cervical.

  • Legrado o curetaje endocervical: El médico usa un raspador (un instrumento pequeño en forma de cuchara) para raspar una pequeña muestra de tejido del cérvix. Algunos médicos pueden usar un cepillo delgado y suave en lugar de un raspador.

  • Conización: El médico extrae una muestra de tejido en forma de cono. Una conización o biopsia de cono permite que el patólogo vea si las células anormales han invadido el tejido bajo la superficie del cérvix. El médico puede hacer estas pruebas en el hospital con anestesia general.

Si el resultado es de un cáncer invasivo el médico determinará la necesidad de completar el estudio con otras pruebas. Una vez que se ha diagnosticado el cáncer de cérvix, es preciso determinar la extensión tanto local como a distancia de la enfermedad (metástasis), que facilite al médico la decisión del tratamiento más adecuado para su caso. Estos estudios utilizan los rayos X, los campos magnéticos o sustancias radioactivas, estos exámenes se realizan con el fin de crear imágenes del interior del cuerpo para ver la extensión del cáncer

Se encuentran diferentes tratamientos según la lesión encontrada.

Las lesiones precancerosas, son las que están ANTES de la aparición de un cáncer con capacidad invasora y se asocian con un mayor riesgo de desarrollarlo. Se caracterizan porque las células presentan cambios si se comparan con las células normales. Los tratamientos de estas lesiones en la mayoría de los casos curan por completo la enfermedad.

Dentro de estos se encuentran:

Crioterapia:
Consiste en la congelación del tejido por medio de óxido nitroso o dióxido de carbono. Se recomienda que el procedimiento se realice en los días siguientes a la menstruación y una vez se haya descartado y tratado previamente todo tipo de infección.

Electrocoagulación:
Consiste en eliminar la lesión por medio de calor. Este método destruye de forma masiva el tejido. Se recomienda que el procedimiento se realice en los días siguientes a la menstruación.

Radiocirugía o LEEP – LLETZ:
Consiste en pasar una corriente de alta frecuencia a través del tejido, por medio de un electrodo, creando calor molecular controlable para cortar, coagular o fulgurar el tejido que presenta la lesión. Para realizar esta técnica es indispensable el uso de anestesia local, regional o general. La principal ventaja de la radiocirugía o LEEP – LLETZ, con respecto a otras técnicas destructivas locales, es que al extraerse el tejido se obtiene una muestra histológica para análisis patológico. Además, como se extirpa la zona de transición para análisis histológico, se puede descartar la presencia de cáncer invasor. La desventaja principal es la hemorragia.

Conización con bisturí o con radiofrecuencia:
Es un procedimiento quirúrgico en el cual se extirpa una parte del cuello uterino en forma de cono. Puede realizarse mediante bisturí, también llamada conización en frió, o mediante corriente diatérmica (radiofrecuencia o LEEP – LLETZ), los dos procedimientos pueden realizarse de forma ambulatoria. En este procedimiento existe la posibilidad que el cuello después del tratamiento, no pueda mantener su rigidez, la cual es necesaria para contener del embarazo.

Para las lesiones cancerosas se encuentran las siguientes opciones de tratamiento

  • La cirugía oncológica: Para el cáncer de cérvix es una intervención quirúrgica mayor, por lo que es necesario un ingreso hospitalario. La técnica más frecuentemente empleada es la extirpación de todo el útero, junto con los tejidos próximos, parte de la vagina y ganglios. En ocasiones, si el tumor está más avanzado, se extirpan los ovarios. A este tipo de intervención se le denomina histerectomía.

    En el caso de mujeres jóvenes, con carcinoma in situ o con lesiones tumorales en el estadio más precoz y con deseos de tener hijos, puede conservarse el útero realizando extirpaciones muy limitadas. En estos casos es preciso realizar revisiones muy frecuentemente

  • Radioterapia: La radioterapia (llamada también terapia de radiación) es una opción para mujeres en cualquier estadio del cáncer cervical. Las mujeres en una etapa temprana de cáncer cervical pueden elegir terapia de radiación en vez de cirugía. Esta terapia también puede usarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que pudiera quedar en el área. Las mujeres con cáncer que se extiende más allá del cérvix pueden recibir radioterapia o quimioterapia.

Radioterapia externa: Una máquina grande dirige la radiación hacia su pelvis u otros tejidos donde se ha diseminado el cáncer. El tratamiento se administra ordinariamente en un hospital o clínica. Usted puede recibir radiación externa 5 días a la semana durante varias semanas. Cada tratamiento se lleva sólo unos pocos minutos.

Radioterapia interna: Se coloca un tubo delgado dentro de la vagina. El tubo contiene un material radiactivo. Es probable que necesite permanecer en el hospital mientras tiene colocada la fuente radiactiva (hasta 3 días). O, la sesión de tratamiento puede durar unos pocos minutos y después usted puede irse a su casa. Una vez que se quita la sustancia radiactiva, no queda radioactividad en su cuerpo. La radiación interna puede repetirse dos o más veces durante varias semanas.

  • Quimioterapia: La quimioterapia generalmente se combina con radioterapia para el tratamiento del cáncer de cérvix. Cuando el cáncer se ha diseminado a otros órganos, se puede usar sólo la quimioterapia. La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Los fármacos para el cáncer cervical se suelen inyectar en la vena (por vía intravenosa). Usted puede recibir la quimioterapia en una clínica, en el consultorio del médico o en su casa

1.6.1. Prevención primaria

La prevención primaria consiste en evitar la causa y los factores de riesgo de la enfermedad para así evitar que esta aparezca. El objetivo de la prevención primaria del cáncer de cuello de útero es evitar el contagio de VPH e Infecciones Vaginales. Esto mediante implementación de medidas saludables como:

“Citología vaginal mínimo una vez al año, hábitos higiénicos, evitar el cigarrillo, practicar la monogamia, usar preservativo en las relaciones sexuales, demora del primera relación sexual, limitar el número de embarazos, vacunación contra el virus del papiloma humano, evitar exceso de peso y alimentación con frutas, cereales y verduras”

1.6.2. Prevención secundaria

La prevención secundaria del cáncer de cérvix consiste en detectar las lesiones del cuello de útero antes de que se desarrollen, y así poder tratarlas. Para ello disponemos de la citología cervicovaginal, o test de Papanicolaou.

Además se dispone de otras pruebas, como las pruebas de detección del VPH, que representan una nueva opción en la prevención secundaria.

El cáncer de cuello de útero tarda años en desarrollarse, por lo que se dispone de múltiples oportunidades de detectarlo a tiempo, realizando las pruebas con la periodicidad recomendada.

 
 
 

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