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Cátedra Paz, Convivencia y Ciudadanía

CONSTRUCCIÓN DE PAZ DESDE LA PERSPECTIVA DE LAS VÍCTIMAS

La dirección de la Universidad Industrial de Santander – consecuente con su compromiso histórico con la paz – responde a la necesidad de construir escenarios de convivencia y paz a partir del reconocimiento y construcción de memoria histórica del conflicto, teniendo como eje central la perspectiva de las víctimas; para ello se requiere el desarrollo de espacios académicos como las cátedras de paz – dirigidos a la comunidad en general – en donde la universidad se acerque a las realidades de las organizaciones de víctimas del conflicto, propiciando tales escenarios como espacios dispuestos a la paz y la reconciliación. Esta cátedra tiene como objetivo principal el reconocimiento a las víctimas del conflicto social y armado, el apoyo a su dignificación, creando un espacio en donde sus voces y sus acciones socio-políticas encuentren un escenario de reconocimiento a la verdad desde las víctimas, reflexión que irá encaminada hacia la apertura de pedagogía de paz.

Hablar de víctimas en Colombia implica remitirnos al prologado uso de la violencia dentro de la política, expresada en la violación sistemática de los derechos humanos, y el mantenimiento de condiciones de impunidad en la sociedad y sus instituciones. Ubicar a las víctimas como centro de desarrollo de la Cátedra Paz Convivencia y Ciudadanía, significa instituirlas como sujetos políticos, pero sobre todo sujetos con derechos, en el marco de lo que podríamos considerar la reparación colectiva e integral de las mismas.

El desarrollo de la catedra nos exige situarnos en un ámbito de reflexión dual, en primer lugar, debido al proceso de re-significación de los hechos desde la perspectiva de las víctimas, y en segundo lugar por el análisis de las condiciones políticas que permiten (o imposibilitan) la emergencia de narrativas de memoria sobre la violencia política. Para ello, es necesaria la caracterización de las cartografías sociales, consolidadas por las organizaciones y movimientos de víctimas, en las que su acumulado histórico apunta a la exigencia de derecho a la verdad, justicia, memoria, reparación y garantías de no repetición, no como un asunto que compete únicamente a quienes de una u otra manera han sido víctimas directas del conflicto, sino como derechos colectivos que giran en torno a la realización de cambios estructurales para la superación de la violencia en el país.